Salvar Vidas Humanas

minimizar las pérdidas económicas producidas por el fuego.

Se llama protección contra incendios al conjunto de medidas que se disponen en los edificios para protegerlos contra la acción del fuego.

Generalmente, con ellas se trata de conseguir tres fines:

  • Salvar vidas humanas.
  • Minimizar las pérdidas económicas producidas por el fuego.

  • Continuidad de operaciones, conseguir que las actividades del edificio puedan reanudarse en el plazo de tiempo más corto posible.



La salvación de vidas humanas suele ser el único fin de la normativa de los diversos estados. 

Las medidas fundamentales contra incendios pueden clasificarse en dos tipos:

 

Medidas Pasivas

Se trata de las medidas que afectan al proyecto o a la construcción del edificio, en primer lugar facilitando la evacuación de los usuarios presentes en caso de incendio, mediante caminos (pasillos y escaleras) de suficiente amplitud, y en segundo lugar retardando y confinando la acción del fuego para que no se extienda muy deprisa ó se pare antes de invadir otras zonas.

 

Medidas Activas

Fundamentalmente manifiestas en las instalaciones de extinción de incendios.

Es importante tener presente diferentes estrategias para llegar a evitar que se produzca la situación de peligro. En este sentido, se deben revisar los materiales eléctricos con regularidad, concienciar a los fumadores para que sean cuidadosos con los cigarrillos, instruir a la plantilla en medidas de seguridad, etcétera.

Cuando el incendio ya ha sido detectado hay que poner en marcha los servicios de emergencia. Es importante que todos los trabajadores hayan sido instruidos en cuanto a las salidas del edificio, los procedimientos de evacuación y las funciones que deben asumir en estos supuestos:

 

1. Llamar a los bomberos.
 
2. Ayudar a las personas minusválidas.

3. Revisar que el local está vacío.
 
4. Hacer de enlace con los bomberos. 

Además, un incendio puede provocar diversas afectaciones a las personas; entre las más importantes se encuentra las quemaduras. Un alto número fallece todos los años por esta causa y otros más sobreviven con secuelas que afectan su imagen y funcionamiento corporal, así como su participación en la sociedad.

Una quemadura es una de lesión en la piel causada por el contacto con altas temperaturas como llamas, líquidos calientes, vapor, electricidad y químicos, así como por sobreexposición solar o fricción. Puede abarcar tejidos u órganos internos y se miden por grado, extensión y profundidad.

Por grado

  • Quemaduras de primer grado

Afectan sólo la capa exterior de la piel. Causan dolor, enrojecimiento e inflamación.

  • Quemaduras de segundo grado

Afectan capas externa e interna de la piel. Producen dolor, gran enrojecimiento, inflamación y ampollas.

  • Quemaduras de tercer grado

Afectan los tejidos más profundos y hasta los huesos. Producen una piel de coloración blanquecina, negruzca o carbonizada, tras un episodio inicial de extremo dolor.

También existen las quemaduras de las vías respiratorias, éstas ocurren por inhalación de humo, vapor, aire sobrecalentado o gases tóxicos.

Las quemaduras se producen mayormente en el ámbito doméstico y laboral, tan solo en México 517 personas fallecieron en 2014, de ellas 45 por ciento de las quemaduras fatales ocurrieron en el hogar y un 39 por ciento de las quemaduras no fatales se presentaron en niños de 10 años

Entre los factores de riesgo, destacan los siguientes:

  • Vulnerabilidad social y hacinamiento
  • Cocinar con leña o en fogones al nivel del suelo
  • Uso de fuegos artificiales y almacenamiento inadecuado
  • Fumar al interior de la vivienda
  • Uso de ropa o cobijas altamente flamables
  • Abuso de bebidas alcohólicas

A nivel mundial las quemaduras ocasionan aproximadamente 180 000 muertes al año siendo bebés y niños los más vulnerables ya que su piel es más delgada y sensible, y su resistencia al trauma es mucho menor.

  • Medidas preventivas

Promover el uso de materiales y telas retardantes de fuego

Implementar programas y acciones educativas dirigidas a la población infantil y adulta mayor además de programas de primera respuesta

Establecer y aplicar leyes para prevenir quemaduras, por ejemplo: fabricación, uso, venta y transporte de juegos pirotécnicos

Promover el uso de detectores de humo o de calor y rociadores automáticos

Fomentar el uso de estufas seguras y evitar que niñas y niños menores de 5 años entren en contacto con ellas

Identificar y eliminar riesgos en el hogar (cerillos, veladoras y encendedores)

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